Anoche soñé que llevaba a mis hijos al colegio y
al mayor le daba vergüenza besarme en la mejilla.
Huele a orujo de aceituna,
los barcos seguramente han descargado mientras
los niños corrían a la calle después de dormir la siesta,
llevan las rodillas peladas y gorra de nylon.
Volverán con el crepúsculo.
Mi ventilador sigue empujando aire caliente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario